miércoles, 6 de abril de 2011

El cólera azota Haití

4.- Haití: un terratrèmol que dura segles. Campanya Catalunya amb Hatí.undefinedJapón eclipsa en estos momentos a las demás catástrofes del planeta, pero eso no significa que hayan desaparecido. Es el caso de Haití: las estimaciones oficiales han subestimado la epidemia de cólera que afecta a sus habitantes, lo que podría traducirse en miles de muertos más si no se toman medidas para ello. Así lo señala un artículo publicado en la revista The Lancet.
Frente a las estimaciones propuestas por Naciones Unidas de 400.000 casos de cólera en Haití este año, el estudio, basado en modelos matemáticos, predice 779.000 casos y 11.100 muertes entre el 1 de marzo y el 30 de noviembre.
Los responsables del trabajo, un equipo de varios centros científicos estadounidenses, encabezados por Jason Andrews, de la Harvard School of Public Health, Boston (EEUU) también sugieren que la combinación de las estrategias de control de la enfermedad, como un mejor acceso al agua potable, la vacunación oral y el uso generalizado de antibióticos podría prevenir 170.000 casos de cólera y 3.400 muertes.
Según el modelo, una reducción del 1% en el consumo de agua contaminada evitaría 105.000 casos de cólera y 1.500 muertes, mientras que la vacunación del 10% de la población evitaría 63.000 casos y 900 muertes. Además, el uso preventivo de antibióticos en todos los casos graves y en la mitad de los pacientes con enfermedad moderada podría evitar 900 casos y 1.300 muertes.
El estudio recuerda que el reciente descenso en los casos de cólera en Haití no es el resultado de las intervenciones eficaces que se emplean actualmente, sino del curso natural de la epidemia.



                                ALBA MORALES MARTIN

¿Por qué nos reímos? Una fórmula matemática tiene la respuesta

Kuki Mendoza - Noche de Humor en Chill Out La Playa, PortocolomUna nueva teoría sugiere una ecuación para determinar la causa y el nivel de nuestras respuestas a cualquier estímulo humorístico, según un artículo publicado en Alphagalileo.
La ecuación en cuestión es la siguiente: H = MxS. El placer que nos produce un estímulo gracioso o humorístico (H) se calcula multiplicando el grado de desinformación percibida (M) por la medida en la que el individuo es susceptible a tomárselo en serio (S).
Según el autor de esta fórmula, el matemático británico de la Universidad de Cardiff, Alastair Clarke, los seres humanos somos más dependientes de nuestro comportamiento basado en la información cultural heredada que cualquier otra especie, y por lo tanto la exactitud de dicha información es de una enorme importancia. Sin embargo, estamos expuestos a amenazas continuas de error y engaño, que pueden afectar seriamente a nuestras posibilidades de supervivencia y de éxito. Por ello, el humor nos recompensa en la medida en que nos damos cuenta de la desinformación en que viene envuelta.
Clarke explica que cada vez que entendemos un chiste o un juego de palabras gracioso, hemos logrado rechazar lo que es falso y podría dañarnos, y por eso nos reímos, al haber resuelto las inconsistencias en la estructura de nuestro conocimiento.
El científico, que acaba de publicar el libro “The Faculty of Adaptability: Humour’s Contribution to Human Ingenuity” (La facultad de adaptabilidad: Contribución del humor a la ingenuidad humana), matiza que no propone la ecuación algebraica para que la tengamos en cuenta antes de encontrar algo divertido, sino para reflejar las reacciones instantáneas del cerebro ante una desinformación potencialmente peligrosa



                                ALBA MORALES MARTIN

jueves, 10 de marzo de 2011

Comunicación entre neuronas mediante campos eléctricos débiles



El cerebro, tanto si está despierto como si está dormido, tiene mucha actividad eléctrica, y no sólo por las señales individuales emitidas por una u otra neurona cuando se comunican entre sí. De hecho, el cerebro está envuelto por innumerables campos eléctricos superpuestos, generados por la actividad de los circuitos neuronales de las neuronas que se comunican. Una nueva investigación revela que estos campos son mucho más importantes de lo que se creía hasta ahora. Es posible que, de hecho, representen una forma adicional de comunicación neuronal.

En otras palabras, las neuronas generan campos extracelulares pero estos mismos campos realimentan a las neuronas y alteran su comportamiento, aunque las neuronas no estén conectadas físicamente. Hasta ahora, se había creído que la comunicación neuronal directa estaba limitada al canal de las sinapsis.

Lo descubierto por el equipo del neurocientífico Costas Anastassiou del Instituto Tecnológico de California (Caltech), sugiere la existencia de otro medio de comunicación neuronal independiente de las sinapsis a través del espacio extracelular.

Los campos eléctricos extracelulares aparecen en todo el cerebro. Son particularmente fuertes en regiones específicas del cerebro como el hipocampo, el cual participa en la creación de recuerdos, y el neocórtex, el área donde se almacenan los recuerdos a largo plazo. Las fluctuaciones constantes de estos campos extracelulares son el sello distintivo de todo cerebro en buen estado de cualquier organismo complejo, y su ausencia es un claro síntoma de que el cerebro se halla en un estado de coma profundo, o incluso muerto.

El hallazgo hecho en esta investigación plantea una cuestión intrigante: ¿Podrían algunos campos eléctricos externos tener efectos similares sobre el cerebro? La física estipula que cualquier campo externo puede alcanzar la membrana neuronal. "Aunque el efecto de los campos impuestos desde el exterior también dependería del estado del cerebro", matiza Anastassiou. La capacidad que un campo impuesto desde el exterior pueda tener para influir en el cerebro también depende del área específica del cerebro en la que incida.



ALBA MORALES MARTÍN

Un estudio desvela las claves del desplazamiento de los caracoles


Una investigación en la que participa la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) encuentra evidencias que sugieren que la clave del desplazamiento de los caracoles radica en los complejos movimientos musculares del animal y no en la baba, como se sospechaba hasta ahora. Este hallazgo puede abrir la puerta a la construcción de robots que imiten esta forma de propulsión.

El objetivo principal del estudio, realizado en colaboración con la Universidad de California en San Diego (UCSD) y la Universidad de Stanford (ambas en EEUU), es caracterizar algunos aspectos del movimiento de los gasterópodos (caracoles y babosas) para responder básicamente una pregunta: ¿cuánto dependen de las propiedades físicas de su baba para propulsarse? Esta cuestión resulta fundamental de cara a aplicar el mecanismo estudiado a la construcción de robots biomiméticos. "Uno quiere que el robot se pueda propulsar sobre cualquier película fluida, sin tener que llevar su propia reserva de baba a cuestas", explica uno de los autores de la investigación, Javier Rodríguez, profesor del departamento de Ingeniería Térmica y de Fluidos de la UC3M. "Hay que tener en cuenta - añade - que la baba de caracol tiene un comportamiento muy particular, porque se trata de un tipo específico de fluido de propiedades físicas complejas, lo que se denomina fluido no newtoniano".

Hasta ahora, se sabía que caracoles y babosas se mueven propagando por su cuerpo una serie de ondas musculares que avanzan de la cola a la cabeza, pero se desconocía la importancia de la baba en este proceso. La conclusión obtenida por estos científicos es que las propiedades de este fluido no resultan esenciales para su propulsión. "Sin duda lo serán para otras finalidades, como trepar por paredes, caminar boca abajo o preservar la humedad del cuerpo al encontrarse sobre suelos secos, pero si uno quiere construir un robot que emule al caracol, aquel puede moverse sobre películas de fluidos con propiedades corrientes", indica el profesor Rodríguez, que ha publicado recientemente un artículo sobre el tema junto a colegas de las universidades norteamericanas en la revista científica Journal of Experimental Biology.

Para realizar el estudio, los investigadores han caracterizado la propagación de las ondas musculares que tienen lugar en el cuerpo de los gasterópodos. Para ello, han puesto a caracoles y babosas a moverse sobre superficies transparentes, han iluminado su vientre de diferentes formas para grabar imágenes mediante cámaras digitales y, posteriormente,  han analizado todos estos datos por ordenador. "Las formas de iluminar variaban según lo que se quisiera medir", dice  María Vázquez, becaria de investigación del Grupo de Mecánica de Fluidos de la UC3M que ha colaborado en los experimentos realizados en España y EEUU. "Por ejemplo - precisa -  para medir la velocidad de la onda, iluminábamos con una lámpara desde abajo, mientras que para medir la deformación vertical del cuerpo usábamos un plano láser de baja potencia  (para no dañar al animal) que incidía con un determinado ángulo". Todas estas medidas puestas de forma conjunta han permitido reconstruir la forma 3D del vientre durante la propulsión.

Lo más sorprendente del movimiento del caracol se recoge muy bien en una frase que escribió en los años 80 un profesor de biología de la Universidad de Stanford llamado Mark W. Denny: "¿Cómo puede un animal con un sólo pie caminar sobre pegamento?". Y es que la baba es altamente adhesiva, lo que posibilita algunas ventajas, como trepar por las paredes o avanzar por el techo. Además, como sabe cualquiera que haya tenido un caracol en la mano, al avanzar no ejercen fuerza sobre puntos concretos, como hacen los animales con patas, sino que más bien distribuyen una fuerza relativamente baja sobre un área muy grande. "Lo que también ocurre - puntualiza el profesor Rodríguez - es que es difícil moverse sobre pegamento sin ejercer una fuerza notable y además arrastrar consigo fluido". Los caracoles, a lo largo de millones de años de evolución, han conseguido desplazarse sobre una sustancia altamente adhesiva evitando estos inconvenientes, "lo que sin duda es interesante y digno de ser estudiado", indica.

Este tipo de investigaciones puede ayudar al diseño de robots biomiméticos que realicen funciones que no pueden desempeñar otros ingenios convencionales. Unos investigadores japoneses,  por ejemplo, plantean usar este mecanismo de propulsión del caracol para hacer avanzar un endoscopio dentro del cuerpo humano (tráquea, intestinos, etc), aprovechando la película de mucosa que usualmente recubre estos conductos. "Este mecanismo - comenta Javier Rodríguez - genera una distribución suave de fuerzas en vez de apoyarse en puntos concretos, lo que reduciría la irritación ocasionada por el desplazamiento del endoscopio, en este caso".

De momento, los resultados publicados por los científicos de la UC3M, UCSD y Stanford sólo abarcan la parte experimental del estudio realizado, aunque están trabajando en un segundo artículo que incluye un modelo teórico sencillo que permite explicar cómo se mueven estos animales. Los resultados preliminares del mismo se presentaron el pasado mes de noviembre en el Congreso Anual de la Sociedad Americana de Física. Además, estos investigadores tienen interés en extender sus análisis a situaciones en las que el animal camina subiendo pendientes de diferentes ángulos. (Fuente: UC3M)


ALBA MORALES MARTÍN

sábado, 26 de febrero de 2011

Crean la ilusión de tener tres brazos

Investigadores del Instituto Karolinska, en Suecia, han demostrado que se puede experimentar la sensación de tener tres brazos a la vez, según un estudio que publican en la revista PLoS ONE. Los científicos han logrado generar estrés en voluntarios a los que amenazaron con clavar un cuchillo de cocina en un brazo protésico.

El modo en que experimentamos nuestro propio cuerpo es una cuestión clásica de la psicología y de la neurociencia. Desde hace tiempo se cree que nuestra imagen corporal está limitada por nuestro plano corporal innato, es decir, que no podemos experimentar la sensación de tener más de una cabeza, dos brazos ni dos piernas.

Pero ahora, neurocientíficos del Instituto Karolinska (Suecia) han demostrado que es posible hacer que voluntarios sanos experimenten la sensación de tener tres brazos al mismo tiempo. En un nuevo artículo publicado on line en la revista científica PLoS ONE describen cómo se puede, en condiciones controladas en laboratorio, crear la ilusión de ser dueño de tres brazos.

El experimento consiste en dejar un brazo protésico realista al lado del brazo del participante, que permanece sentado en una mesa. De este modo, el sujeto ve sus dos brazos reales y la prótesis de brazo extra, hecha de goma. Para producir la sensación de ser el dueño del brazo de goma, el científico toca la mano derecha del sujeto y la mano de goma con dos cepillos pequeños en el mismo lugar y con una sincronización lo más perfecta posible en los toques.


ALBA MORALES MARTÍN

Hallan el esqueleto incinerado de un niño paleoindígena en Alaska


Las ruinas de una casa de 11.500 años de antigüedad, situada en Alaska central, escondían el esqueleto incinerado de un niño paleondígena de unos tres años. Así lo revela una investigación norteamericana que se publica hoy en Science y que arroja nuevos datos sobre este grupo de nómadas. Durante la excavación, los científicos contaron con la ayuda de líderes tribales indígenas.
         
                                                                                                                          Sábado, 26 febrero 2011
 ALBA MORALES MARTÍN

Extinción masiva


Intensidad aparente en la extinción de géneros marinos (no especies). No representa el total de la biodiversidad, sino su disminución en cada momento geológico.
Una extinción masiva (también llamado evento a nivel de extinción o ELE por sus siglas en inglés) es un período en el cual desaparece un número muy grande de especies. Por el contrario, se estima que en períodos normales las especies desaparecen a un ritmo de entre dos y cinco familias biológicas de invertebrados marinos y vertebrados cada millón de años. Desde que la vida empezó en la Tierra se han detectado seis sucesos de extinción graves en el eón Fanerozoico.

 


 Historia

Desde que la vida se inició en la Tierra han ocurrido cinco extinciones masivas:
  1. Hace 444 millones de años, en la transición entre los períodos Ordovícico y Silúrico, ocurrieron dos extinciones masivas llamadas extinciones masivas del Ordovícico-Silúrico. Su causa probable fue el período glaciar. El primer evento ocurrió cuando los hábitats marinos cambiaron drásticamente al descender el nivel del mar. El segundo ocurrió entre quinientos mil y un millón de años más tarde, al crecer el nivel del mar rápidamente.
  2. Hace 360 millones de años se produjo la extinción masiva del Devónico, en la transición entre los períodos Devónico y Carbonífero, en el cual el 70% de las especies desaparecieron. Este fue un evento que probablemente duró unos tres millones de años.
  3. Hace 251 millones de años, durante la extinción masiva del Pérmico-Triásico, cerca de 95% de las especies marinas se extinguieron. Esta fue la catástrofe más grande que ha conocido la vida en la Tierra. Desapareció el 53% de las familias biológicas marinas, el 84% de los géneros marinos y aproximadamente el 70% de las especies terrestres (incluyendo plantas, insectos y vertebrados).
  4. Hace 210 millones de años durante la extinción masiva del Triásico-Jurásico se extinguieron varios grupos de arcosaurios, de los cuales solo sobrevivieron 3: Crocodilia, Dinosauria y Pterosauria. También destaca la extinción total de los sinápsidos no mamíferos como el Thrinaxodon. La causa fue probablemente volcánica.
  5. Hace 65 millones de años en la extinción masiva del Cretácico-Terciario desaparecieron cerca del 75% de todas las especies, incluyendo los dinosaurios.

Causas

Estas extinciones se han atribuido generalmente a causas endógenas de la propia biosfera, a la acción de supervolcanes y al impacto de asteroides entre otras.
Existe la teoría que atribuye todas, o casi todas, las grandes extinciones a impactos meteoríticos. Se ha establecido estadísticamente que, aproximadamente cada 100 millones de años de media impacta un asteroide kilométrico contra la Tierra. Si se tiene en cuenta que la vida pluricelular lleva unos 600 millones de años debería haber habido entre 5 o 6 grandes extinciones desde entonces. Y esas son las que realmente han ocurrido. Las otras posibles causas atribuidas a grandes glaciaciones globales o a erupciones masivas se consideran entre los efectos secundarios que un gran impacto podría producir por lo que, según algunas hipótesis, no serían más que sinergias de esa misma catástrofe cósmica.
Otras causas apuntan a las fluctuaciones del campo magnético terrestre, llevadas a cabo mediante su sucesión de cambios de polaridad, que provocan una fuerte disminución de la protección de la Tierra frente a la fuerte radiación cósmica durante los períodos en los que se producen.
También se considera como causa probable de extinciones menores o incluso de las más masivas a explosiones de supernovas cercanas. De hecho existe otra teoría que dice que dado que cada 25 millones de años aproximadamente la Tierra entra en la zona densa de la galaxia (los brazos espirales) ésta se ve sometida a un mayor riesgo de explosiones violentas o al azote de vientos estelares intensos. Así mismo, la nube de Oort tiene un mayor riesgo de verse deformada y perturbada por el paso de estrellas cercanas con el consiguiente envío de cometas y asteroides hacia el sistema solar interior, como refleja la hipótesis Shiva.

 Prospectiva

Muchos biólogos piensan que estamos a las puertas de la extinción masiva del Holoceno, que será causada por el ser humano. E.O. Wilson en su libro The Future of Life (ISBN 0-679-76811-4) estima que con el actual ritmo de destrucción humana de la biosfera la mitad de las formas de vida se extinguirán en 100 años. Otros científicos consideran que estas estimaciones son exageradas.


Estanos de acuerdo con este biologo de que la próxima gran exticíon estara causada por el ser humano y que sera muy pronto desgraciadamente


ALBA MORALES MARTÍN